El bolero, Patrimonio cultural inmaterial de Cantabria

Más de 30 grupos. Más de 200 músicos de bolero en Cantabria.

Mas de 500 concierrtos de bolero anuales

Algunos Grupos de bolero de Cantabria:

Jueves de Boleros…………….. …….más de 25 miembros

Agrupación Puertochico………….. más de 25 miembros

Agrupación Sardinero…………….. más de 25 miembros

La banda del Aserradero….…..… 9 miembros

Tempo de Bolero………….……….. 6 miembros

Los Castos………………………..…... 5 miembros

Hot café fusión…………………...…. 5 miembros

Mariachi Cantabria………………… 5 miembros

Divertia………………………..………. 4 miembros

Antonio Borja……………………….. 4 miembros

Cocó Muñoz …………………………. 4 miembros

Barrio Latino……………………...... 4 miembros

Mabel Sierra cuartet………………. 4 miembros

Son 4…………………………………….. 4 miembros

Trío Camina……………..……….….. 3 miembros

Toda una vida boleros y mas…...3 miembros

trío Los Carabelas……………..….. 3 miembros

Trío Covadonga………………..…... 3 miembros

Bohemios trío………………………...3 miembros

Solo dos y un bolero…………….... 3 miembros

Obsoletos trío……………………..… 3 miembros

flores para Gardel……………....... 2 miembros

Duo Santander……………….......…2 miembros

Los Norteños………………………... 2 miembros

Flores para Gardel…………….….. 2 miembros

Dúo Alfiles………………………..….. 2 miembros

Trío horizonte………………………...2 miembros

Doble o nada…………… …………... 2 miembros

Manuel y Nanín ……………………. 2 miembros

Duo Candilejas……………….…..… 2 miembros

Duo Veracruz………………..…….… 2 miembros

Los tres del norte………………...… 2 miembros

Eder Paiva bolero…………..…..…. 2 miembros

Sito………………………………………. solista

Juan Carlos………………….…..…… solista

Lazarón …………………………..…... solista

Walter Gala …………………..….….. solista

Nanin Rodríguez…………..………. Solista

Hermes de la Torre……………..… musico solista

Juian Carlos Solar………..……….. solista

Otros grupos de bolero de Cantabria:

Piel Canela…………………………….......…. 8 miembros

El Tumbao sexteto……………..…………… 6 miembros

VozyPiano Trío…………………..……….…. 3 miembros

Quinteto Lástima……………………….…... 5 miembros

Sangre Morena……………………………..… 5 miembros

Desafinado bolero…………….…………..… 5 miembros

Marcela Morena y su trío del alma: …..4 miembros

Siguaraya…………………………….………… 3 miembros

Iliana Casanueva y Robert Itrich:…..… 2 miembros

Conciertos de Bolero en Cantabria

Al cabo del año, se programan en Cantabria más de 500 conciertos de bolero

Programación semanal ( 7 conciertos semanales)

- Cada Martes del año de 8:30 a 22:00 el ciuclo “Boleros Incendiaros” en Casa Miguel, en Corbán

- Cada miércoles del año, a las 19:30 horas, el mejor bolero cubano en directo en Bodegas Mazón de la mano del maestro habanero Hermes de la Torre, sobrino del gran Benny Moré

- Cada jueves par del año, una descarga improvisada de pura trova y bolero en Casa Inés, en Bezana, a cargo de algunos de los miembros de Jueves de Boleros.

- Cada Viernes, un concierto de bolero en el Centro Gallego ( Calle Peñaherbosa) de Santander

- Cada Sábado, en Bodegas Mazón, el bolero de Hermes de la Torre.

- Cada Domingo al mediodía, en Bodegas Mazón de Santander, el bolero de Juan Carlos Solar.

- Cada Domingo, el son y el bolero de Son 4, en la Granja Cervecera de Miengo.

Cada semnana hay, además, otros dos o tres conciertos de bolero, a cargo de los varios grupos de bolero de ProBoCa.

Santander tiene la única estatua del mundo erigida a un bolerista español

Escribe lo que quieras saber del bolero en Santander, pulsa Buscar

Lo más leído de ProBoCa

febrero 10, 2011

5 de Febrero: Cumpleaños de Daniel Santos, inquieto diablillo del bolero.

Este mes de Febrero dedicamos 35 conciertos de bolero en Santander a Daniel Santos, grandísimo cantante de bolero que tuvo una vida de novela. Daniel Santos nació un 5 de Febrero de 1916 en Santurce (Puerto Rico). La ciudad de Santurce no sólo tiene el honor de ser la cuna de Daniel Santos, uno de los más insignes boleristas de la historia, sino que anecdóticamente también es el lugar donde fue asesinado el también bolerista venezolano Felipe Pirela, el 2 de Julio 1972, a los 20 años, de 31 balazos (según parece por los celos de un político local por los guiños que intercambió con la novia de este durante una actuación en el club "San Juan" de Santurce). Como veremos, esta la vida disoluta y bohemia, estas peleas que conllevan el alcohol, las mujeres y la vida nocturna fueron no sólo el escenario donde nació Daniel antos, sino el que enmarcó toda la vida de quien justamente se le llamó "El inquieto anacobero" (el inquieto diablillo en lengua ñáñigo).

En nuestra opinión esa vida apasionada y apasionante, exagerada al extremo, en la que el impulso del corazón gobernaba el timón, se reflejaba tambien en el modo en que Daniel Santos cantaba al amor, pues de modo igualmente apasionado lo ensalzaba con su voz inconfundible, potenciando el derroche de hermosa poesía que intrínsecamente encierra un bolero. En forma opuesta, podríamos decir que Daniel Santos supo explotar esa calidad vocal e interpretativa que exigen a los cantantes las historias que encierran los boleros, traspasándolas a su propia personalidad, a su propia experiencia de vida – también una vida apasionada, vital al extremo, absolutamente fuera de lo común-. Daniel fue un "Gourmet del alma" y como tal, escogía sus temas y a los compositores que quería interpretar. Por esa peculiaridad, siempre cantó lo mejor e interpretó a los mejores, haciéndolos inmortales. No es extraño que hasta la misma Shakira incluya boleros como este "Amor" en su repertorio.
Amor, cuando tú sientas amor,
Veras, color rosa los colores,
Habrá miel en todos los sabores,
Y amor, en todo lo que es amor.
Amor, es el milagro de la vida
La única magnifica emoción.
Amor, es lo que siento yo en el alma,
Y llena de ansiedad mi corazón.
Amor, yo te porfeso prenda amada
Apiádate de mí, dame tu amor.
Daniel fue el único hijo varón del carpintero Don Rosendo de los Santos (quien también se empleó de zapatero), y de María Betancur, que desempeñaba el oficio de costurera. Tenía tres hermanas: Sara, Rosalilia y Lucy. Bautizado como Daniel Doroteo de los Santos Betancourt, pasó los primeros diez años de su infancia en un barrio de Santurce ubicado tras los antiguos talleres del ferrocarril, conocido precisamente como Trastalleres, donde su familia vivió hasta 1926. En la fotografía aérea de San Juan, podemos ver Santurce y el barrio de Trastalleres.
En Trastalleres, Daniel aprendió el abecedario con la maestra del barrio conocida como Doña Ana, y cumpliendo los siete años ingresó como todos los niños de su barrio en la escuela pública de Las Palmitas, en la Calle Aguacate, donde estudió los tres primeros cursos de primaria. Debería haber comenzado el cuarto curso en la Escuela Rafael Cordero, en la Parada 15 de Santurce, si no fuera porque la situación económica en su hogar no se lo permitió, debiendo dejar los estudios con menos de diez años. Don Rosendo le entregó una caja de mozo limpiabotas y el niño Daniel tuvo que ayudar con sus ingresos a la familia. Eran años muy duros en Puerto Rico, tal y como reflejó apenas tres años después el Puertorriqueño Rafael Hernández , que compone apenas tres años después - cuando vivía en el Harlem español de Nueva York- el tema "Lamento Borincano", inspirado en las duras condiciones de vida del Puerto Rico de entonces. Rafael Hernández era un ídolo para todos los puertorriqueños de entonces y el propio Daniel Santos, apenas un niño, tenía entre sus canciones favoritas una guaracha del genial compositor borinqueño (Una que decía "Sola va, sola va, la mariposa llorando". El ambiente de necesidad, impulsó a muchpos puertoriqueños a los bajos fondos de las grandes ciudades y Daniel Santos, como veremos, sencillamente fue arrojado a ellos, impulsado también por su naturaleza inquieta que le marcó durante toda su vida. Su capacidad interpretativas de temas como este de Rafael Hernandez proviene por tanto del hecho de que que el mismo Daniel Santos vivió esta historia en sus propias carnes cunado apenas tenía 12 años.
Sale loco de contento con su cargamento
para la ciudad, para la cuidad
lleva en su pensamiento todo un mundo lleno de felicidad,
¡ay! de felicidad
piensa remediar su situación
del hogar que es toda su ilusión, sí

y alegre, el jibarito va cantando así
diciendo así, cantando así por el camino:
"si yo vendo la carga, mi Dios querido
un traje a mi viejita voy a comprar"

Y alegre
también su yegua va
al presentir que aquel cantar
Es todo un himno de alegría
y en eso le sorprende la luz del dia
y llegan al mercado de la ciudad

Pasa la mañana entera sin que nadie quiera su carga comprar,
¡ay! su carga comprar
todo, todo esta desierto, y el pueblo esta lleno
de necesidad,
¡ay! de necesidad

se oye este lamento por doquier
de mi desdichada Borinquen sí

Y triste, el jibarito va llorando así
pensando así, diciendo así, llorando así por el camino
"que será de Borinquen mi Dios querido
que será de mis hijos y de mi hogar"

¡oh Borinquen! La tierra del Edén
la que al cantar, el gran Gauthier
llamo la perla de los mares
ahora que tu te mueres con tus pesares
déjame que te cante yo también
Como muchísimos puertorriqueños entonces, don Rosendo y doña María se embarcaron junto con sus cuatro hijos a Nueva York en 1928, donde encontraron algún trabajo que permitió a Daniel y sus hermanas reincorporarse a los estudios, si bien el desconocimiento del inglés obligó a Daniel - que tenía 12 años- a ingresar en primer grado (con niños de siete y ocho años) no obstante en esos pocos años de escuela aprendió a hablar inglés y sobre todo, encontró la que sería su verdadera vocación: cantar, que descubrió en el coro de la escuela. Muy probablemente Daniel descubriese también entonces su gusto por temas como "Te quiero dijiste" de María Grever, muy de moda en el Nueva York de Entonces, donde se radiaban sus temas "Una rosa, un beso", "Lamento gitano", "Cuando vuelva a tu lado", "Tipitín", "Dame tu amor", "¿Quién eres tú?", "Saudades", y sobre todo "Júrame" que cantara José Mojica y sobre todo la mencionada "Te quiero dijiste" que según cuentan muchas biografías de Daniel Santos era su favorita y solía cantarla a esa temprana edad.
Te quiero dijiste
poniendo mis manos
entre tus manitas
de blanco marfil.
Y sentí en mi pecho
un fuerte latido,
después un suspiro
y luego el chasquido
de un beso febril.

Muñequita linda
de cabellos de oro,
de dientes de perla,
labios de rubí,
dime si me quieres
como yo te adoro,
si de mí te acuerdas
como yo de ti.


Y a veces escucho
un eco divino
que envuelto en la brisa
parece decir
Si te quiero mucho
mucho, mucho, mucho,
tanto como entonces,
siempre hasta morir.
...siempre hasta morir.


De igual modo, en varias biografías de Daniel Santos se refleja que con catorce años, el joven decidió dejar la escuela y emplearse como cantante de diversas formaciones musicales, dedicadas a amenizar fiestas y celebraciones, que pudiera ser el atisbo de su inicio profesional en 1930, pues lo que ganaba cantando le permitió independizarse con poco más de 15 años, dejando el humilde domicilio familiar y trasladándose a un barrio en Brooklyn, donde se une a una pandilla de adolescentes y vagos de Nueva York, segu´n cuenta él mismo:


“Con un grupo de amigos vivíamos de la “Gandinga”, las cartas, el billar, y la maroma. En ese ambiente, una vez recibí una puñalada de un dominicano, a quien le había ganado 56 dólares jugando dominó, y él asumió, que fue haciendo trampas. Casi me manda p’al otro lado”, contaría una vez. “Duré 35 días en un hospital y más de un año caminando con muletas y bastón”


Esto lo obligó a mudarse del sector. Alquiló un cuarto donde pagaba 3 dólares por semana. El dinero de la renta y su manutención lo reunía vendiendo hielo, periódicos, carbón y limpiando zapatos, dando así inicio a su tormentosa y bohemia vida de Inquieto Anacobero con apenas 15 años de edad.


“En realidad, sobreviví robando, haciendo trampas, vendiendo licor clandestino, haciendo de chulo y todas esas moñas”


Mas tarde, se unió a una compañía llamada Civilian Conservation Corps (CCC), que se encargaba de destapar cloacas, limpiar calles y recoger todas las porquerías de la ciudad de Nueva York.


Es el este sencillo alojamiento del joven Daniel Santos donde todos sus biógrafos coinciden en señalar la anécdota que marcó su "año cero" inicial dentro del mundo del bolero como cantante profesional. La anécdota es la siguiente:


Un día, mientras se bañaba en el cuartito que había alquilado, comenzó a cantar una guaracha de Rafael Hernández que decía "Sola va, sola va, la mariposa llorando..." y "Te quiero dijiste", de María Grever. Estaba en lo más profundo de su inspiración cuando sintió que le tocaban a la puerta. Era uno de los integrantes del Trío Lírico, un conjunto musical que se dedicaba a amenizar bailes, bautizos y otras actividades, quien lo llamó a la puerta al escucharle cantar. Terminó de bañarse y se reunió con el resto de los integrantes, quienes lo invitaron a participar en una actividad varios días después. De esta manera en 1932 comienza definitivamente su carrera profesional como cantante, con 16 años y cobrando un dólar por interpretar las melodías varias veces. Luego le aumentaron a un peso y medio para cantar los sábados en el Borinquen Social Club de Nueva York.


En 1933 el inquieto Daniel Santos, convencido de sus dotes como cantante, decidió volver a Puerto Rico, para intentar abrirse camino profesionalmente cantando en la emisora WKAQ de San Juan. Sin embargo, el joven Daniel, de poco más de 17 años entonces le pareció demasido inexperto al compositor Rafael Alers, director de la orquesta de la emisora, y consideró que aún no estaba preparado para alternar con los destacados artistas que entonces ponían su voz en la que era la más importante emisora puertorriqueña, así que Daniel Santos volvió a su humilde cuartito de alquiler en Nueva York.


Ya entonces, Daniel santos se gano su fama de mujeriego impenitente. La primera vez que estuvo preso, fue en Nueva York en 1936. Tenía 20 años y se llevó a una menor de edad. Los atraparon y lo condenaron a 3 años. Pero lo soltaron porque se comprobó que la muchacha había tenido relaciones sexuales con un marino amigo de la familia. Su estadía en esos cinco años con el Trío Lírico, el conjunto Yumurí ( e incluso cunado ingresó posteriormente en el Cuarteto Flores entre 1930 y 1938), fue un periodo de constantes borracheras en que llegó a tener hasta 5 mujeres al mismo tiempo.Pasó de este intestestuosos modo esos cinco años siguientes alternando con el Trío Lírico y el Conjunto Yumurí, en varios cafés y Cabarets de la ciudad, como el conocido como “Los Chilenos”, (donde cantaba los fines de semana por diez dólares y todo el vino que pudiera tomarse) y en el “Cuban Casino” (donde cobraba 17 dólares semanales), que era un cabaret latino ubicado en la 46 y Octava Avenida, donde en 1938 tuvo un encuentro histórico con el insigne compositor Don Pedro Flores que marcaría su vida. Pedro Juan Flores Córdova, nacido en Naguán, Puerto Rico, tenía entonces un cuarteto famoso, el cuarteto Pedro Flores, bajo la dirección musical de Moncho Usera – el virtuoso músico y arreglista –, con Doroteo Santiago y con el barítono Chencho Moraza (también en esa etapa formaron parte de su grupo la “Gorda de Oro”, Myrta Silva, y Clarisa Perea). Don Pedro estaba molesto con un cantante llamado Pedro Ortiz Dávila “Davilita" y Panchito Riset, abandonó el grupo para unirse al Cuarteto Caney. Así sonaba el cuarteto con la primera voz de Davilita:

En el “Cuba Casino” de Manhattan tocaban la orquesta del Maestro Augusto Cohen y el conjunto del maestro Escalera en el que cantaba la artista española Consuelo Moreno, y una pareja de bailarines mexicanos. Daniel Santos cantaba con las dos orquestas, y hacía las veces de presentador e incluso, cuando faltaba algún mozo, también lo sustituía. Una noche llegó al cabaret el maestro don Pedro Flores y lo escuchó interpretar varias melodías, entre ellas su bolero "Amor perdido" (que se comenta que entonces Daniel Santos desconocía quien era el compositor, pues el bolero era muy popular en la voz de María Luísa Landín). Al concluir, Pedro Flores lo invitó a la mesa que compartía con otras personas y le indicó que le había gustado mucho la forma de interpretar el bolero que él había compuesto y le pidió que fuera al barrio de Manhattan donde vivía para ensayar con su grupo, el famoso “Cuarteto Flores” que tenía como primera voz a Chencho Moraza, como sustituto de Davidita. Así pues fue este bolero "Amor perdido" n la voz de la mejicana María Luisa Landín el que le abrió las puertas a Dien Santos:
Amor perdido si como dicen
es cierto que vives dichosa sin mi,
vive dichosa quiza otros besos
te den la fortuna que yo no te di.

Hoy me convenzo que por tu parte
nunca fuiste mia, ni yo para ti,
ni tu para mi, ni yo para ti.
Todo fue un juego nomas que en la apuesta
yo puse y perdi.

Fue un juego y yo perdi
esa es mi suerte
y pago porque soy buen jugador.

Tu vives mas feliz
esa es mi suerte
¿Que mas puede decirte un trovador?

Vive tranquila, no es necesario
que cuando tu pases me digas adios
No estoy herido y por mi madre
no te aborrezco, ni guardo rencor.

Por el contrario junto contigo
le doy un aplauso al placer y al amor
que viva el placer, que viva el amor,
ahora soy libre quiero a quien me quiera

¡Que viva el amor!


En los primeros ensayos, Daniel Santos tuvo que acomodar su modo de cantar autodidacta a las rígidas condiciones del grupo, pero finalmente logró acoplarse al grupo y a empastar las voces y empezó a hacer dúo con Chencho Moraza. El primer tema que grabó ( en 1939) fue "Qué te pasa que no se te ve"Surgieron grandísimos boleros que se hicieron inmortales en la voz de Daniel Santos, como este "Ciego de amor"
A mi me puede faltar
el cielo, la luz
y yo sin la luz vivir
pero si me faltas tu
yo no se que sería
de mi
Junto a ti vivo el amor
porque en tu arredor
se siente uno tan feliz
si no fuera por tu amor
yo no se que sería de mi
Me encontré con tu mirar
para quedar ciego de amor
y hoy no cambio tu mirar
por un sol
A mi me puede faltar
el cielo, la luz
y yo sin la luz vivir
pero si me faltas tú
yo no se que sería
de mi
Me encontré con tu mirar
para quedar ciego de amor
y hoy no cambio tu mirar
por un sol
A mi me puede faltar
el cielo, la luz
y yo sin la luz vivir
pero si me faltas tu
yo no se que sería
de mi
Si el sol me faltara un día
ciego voy a morir.
Con el Cuarteto de Pedro Flores grabó muchas de las canciones que lo harían famoso y una de las primeras es este bolero "Mentirosa".
Mentirosa, hechicera, con palabras zalameras
torna mi más negra negra
en una noche de estrellas
dale a mis vanas quimeras
la esperanza de una realidad
Mentirosa: dime un cuento,
no me niegues el aliento
que sólo con tus promesas
Entre los muchos boleros y otros temas que grabó con el cuarteto Flores, hay que destacar "Tú serás mía", "Irresistible", "Esperanza inútil", "Mayoral", "Venganza", "Amor", "Olga", "Yo no sé nada", "Hay que saber perder", "La número 100", "Bella mujer", "Margie", "Prisionero del mar", "El último adiós", Borracho no vale", "Bella mujer", "Guaracha amorosa". Destacamos, por su transcendencia, el bolero "Perdón", que compuso Pedro Flores y estrenó Daniel Santos:
Perdón,Vida de mi vida
perdón,si es que te he faltado
perdón,cariñito amado
angel adorado, dame tu perdón.

Jamas habrá quien separé
amor de tu amor y el mio
porque si adorarte ansío
es el que amor mio, pide tu perdón.

Si tu sabes que te quiero
con todo el corazón
con todo el corazón
con todo el corazón

Que tu eres la esperanza
de mi unica ilusion
de mi unica ilusion
de mi unica ilusion


Ven y calma mis angustias - la dicha que se alcanza
con un poco de amor
que es todo lo que ansía
que es todo lo que ansía
mi pobre corazón.
En 1941, cuando se hicieron famosas las despedidas tras estallar la Segunda Guerra Mundial, Daniel grabó el disco más popular de Don Pedro Flores, "Despedida", por el que Don Pedro Flores pagó a Daniel 9 dólares tras grabarlo. Este bolero cuenta la historia de un recluta firme que tuvo que dejar a su novia y a su madre enferma. Más adelante en este biografía veremos la transcendencia personal que tuvo este bolero en la vida de Daniel Santos, pues fue absolutamente premonitoro.
Vengo a decirle adios a los muchachos
porque pronto me voy para la guerra
y aunque vaya a pelear en otras tierras
voy a salvar mi derecho,mi patria y mi fe.

ya yo me despedi de mi adorada
y le pedi por Dios que nunca llore
que recuerde por siempre mis amores que
yo ya de ella nunca me olvidaré.

Sólo me parte el alma y me condena
que deje tan solita a mi mamá
mi pobre madrecita que esta viva
¿quien en mi ausencia la recordará?.
¿quien me le hará un favor si necesita?
¿quien la socorrerá si se enfermara?
¿quien le hablará de mi si preguntara
si su hijo querido quizás volverá?

¿quien me la rezará si ella se muere?
¿quien pondrá una florera en su sepultura?
¿quien se condolera de mi amargura si
yo vuelvo y no encuentro a mi mama?.

En 1942 sustituyó a Miguelito Valdés en la orquesta de Xavier Cugat que actuaba cada tarde en el Hotel Waldorf Astoria. Sin embargo, a los pocos meses fue llamado a filas por el ejército norteamericano para cumplir el servicio militar obligatorio y tuvo que dejar la orquesta del español, considerada entonces como una de las mejores orquesta latinas del mundo. Así sonaba la orquesta de Xavier Cugat, español nacido en Gerona, en aquel año de 1941, interpretando el éxito de Alberto Domínguez "Perfidia", bolero que también cantó con la orquesta de Xaviert Cugat Daniel Santos, pues estuvo 11 meses en la orquesta del español que le pagaba 85 dólares semanales. Era la época de las grandes estrellas Hollywoodienses como Hunphrey Bogart y  Katharine Hepburn. Bajo la versión de Xavier Cugat, les añado la versión posterior que de este bolero hizo Daniel Santos.


La pena de Daniel Santos por perder la oportunidad de oro de cantar con Xavier Cugat quedaba relegada ante la angustia de incorporarse al frente en la Segunda Guerra Mundial, donde participaron 65,000 soldados nacidos en Puerto Rico, de los cuales regresaron unos 340 en cajas de plomo selladas. Daniel sufrió el mismo drama que el joven de la canción “despedida”, al saber que fue reclutado sin posibilidad de rehusar. Hacía pocos días de la entrada de las tropas norteamericanas al frente de guerra tras el ataque japonés a Pearl Harbour, justo en el momento de mayor éxito y la época musical más gloriosa de la música Puertorriqueño, protagonizada por los géneros del bolero y la guaracha. A través de las ondas radiales y en las velloneras de bares y cafetines, se escuchaban día y noche las inolvidables melodías del Cuarteto de Don Pedro Flores, en la inconfundible voz del inquieto Anacobero Daniel Santos; a Pedro Flores, a Pedro Ortíz Dávila «Davilita» y Myrta Silva con el Cuarteto Victoria de Rafael Hernández; el Cuarteto Mayarí con su intérprete Corozo; el Cuarteto Marcano con Claudio Ferrer; el Trío de Johnny Rodríguez y el Conjunto de Felipe Rosario Goyco «Don Felo» entre tantos otros. La radio comvirtió en éxitos temas compuestos por Pedro Flores  en la voz de Daniel Santos, como esta guaracha  "Irresistible "(nota: esta que les pongo es la tercera grabación, ya con banda, del tema):
Desde le cielo he recibido la noticia de
que un ángel se ha escapado sin querer
y que anda perdido por la tierra
lo que tiene es que se viste de mujer

Yo conosco una criatura tan hermosa y
que cada vez que yo la puedo ver
me parece que estoy mirando aun ángel
el ángel de mi querer.

Pero yo no soy más que un infeliz
que no puedo más que decirte así
dios te guarde criatura irresistible
dios te bendiga mujer.

El consuelo que me queda
es que podido ver
de cerca de la mas hermosa mujer
la criatura mas linda que yo he visto
la figura mas henchida de placer

es tan bella tan sencilla tan hermosa como
la mas linda rosa de un vergel
que me muera si al verla yo no tiemblo
¡oh que preciosa mujer.!

Pero yo no soy más que un infeliz
que no puedo más que decirte así
dios te guarde criatura irresistible
dios te bendiga mujer.
De todas las canciones de guerra que surgieron para esa época, como reflejo de las repercusiones fatales y el sentir popular a causa del conflicto, vale decir que pocas calaron tan hondo en la consciencia de los puertorriqueños como dos de las muchas escritas por Don Pedro Flores, “Despedida” y “Juan” ambas interpretadas por la inconfundible voz y fraseo musical de Daniel Santos. Tal fue el éxito inmediato de la primera, escrita en pleno apogeo de la guerra, que el pueblo la adoptó como himno oficial en las fiestas de despedidas a los soldados que partían obligados al campo de batalla. En todos los hogares de los jóvenes llamados a la guerra, se reunían sus familiares vecinos y amigos, para cantarles a lo Daniel Santos el dolor de dejar tan solita a su mamá. Daniel santos, cumpliento con el ejército, se convirtió en la referencia sentimental de toda una generación. Aqui tienen una fotografía de Daniel Santos al alistarse en el ejército norteamericano:
La relación militar de Puerto Rico con Estados Unidos se remonta a 1917, tras recibir los boricuas la ciudadanía amerincana por virtud de la Ley Jones la cual impuso a su vez el Servicio Militar Obligatorio. Ya entonces se organizó en la Isla un certamen para escoger el himno militar de Puerto Rico, manteniéndose sólo curiosamente la composición que obtuvo el segundo lugar: una marcha que lleva por título La Canción del Soldado, del autor ponceño Eustaquio Pujals donde al final se despide para siempre el valeroso soldado, diciendo así:
 “Adiós, Borinquen, patria querida.
 Voy a Francia a defender
tu libertad, tu porvenir.
 Por tu honor combatiré
 hasta vencer o allí morir”.
Cabe señalar que en ese mismo conflicto bélico, el insigne compositor Rafael Hernández, uno de los combatientes puertorriqueños en los campos de Francia, se inspiró en la historia de un compañero soldado que se enamoró perdidamente de una francesa en un cabaret, para componer años más tarde una de sus conocidas melodías, “Oui, Madame” cuyo tema cursi y romántico nada tiene que ver con las atrocidades de la guerra. "Francia" fue interpretado por Bobby Capó con el Cuarteto Caney y el tema " Venganza" por las voces de Tito Rodríguez y Manuel Canario con el Cuarteto Marcano.De igual modo "Pa’ Abisina" fue interpretada por Davilita y el Cuarteto Victoria, así como la guaracha "¡Cuando digan, Fuego!", que ridiculiza a esos guapos de billar cuando los llaman el Tío Sam:
 Y así la patria verá que aquellos guapos de ayer,
 cuando les toca pelear son buenos para comer,
 y a la hora de defender son buchipluma no más. . .
Curiosamente, en la historia musical puertorriqueña estas canciones no son caso único, pues existe otra composición de Plácido Acevedo, “Mi despedida”, donde el soldado se despide de su noviecita del alma porque la lo llama y va a defender su bandera:
Si acaso muero en la guerra, consuela a mi madre,
mira que la pobrecita mucho va a sufrir.
 Como un soldado boricua sin miedo a la muerte,
 voy a luchar por mi patria, a vencer o a morir. . .
La otra canción de Don Pedro Flores alusiva a la Segunda Guerra Mundial, que alcanzó gran éxito internacional en la voz de Daniel Santos, fue la guaracha titulada "Juan va a la guerra". El rotundo éxito de esta sátira al reclutamiento militar llevó a otro célebre compositor puertorriqueño, «El Jibarito» Rafael Hernández, a grabarla con su Cuarteto Victoria en la voz de Doroteo Santiago, como un reconocimiento a su colega y paisano (desgraciadamente no he podido conseguir ninguna de estra dos versiones y sobre estas líneas les ofrezco la versión del quineteto jarocho "Mocambo" interpretándola).
Juan, yo conozco a un chamaquito
jovencito y aguzado
que anda muy emocionado
porque tú vas a la guerra,
tan bonita que es tu negra,
y la pobre va quedarse
sin quien le tenga cuidado.

Van pa la guerra, muchachos,
van pa la guerra,
se van todos los muchachos
y las muchachas se quedan,
y nosotros los viejitos
 haremos lo que se pueda.

Don Pedro Flores recogía el sentir del pueblo, y en sus canciones se perpetúan los engaños, temores, prejuicios y estereotipos de la época, ese mismo sentimiento patriotero relativo a la guerra se repiten en su composición "Frente al mar", interpretada por Claudio Ferrer y Davilita, donde al final repite el estribillo de la Canción del Soldado. Sólo así se entiende su afiliación a la causa del ejército norteamericano, al extremo de brindar su apoyo al temido General Douglas MacArthur en una composición titulada Unión, cuyos versos finales no parecen escritos por el autor del bolero "Sin Bandera":
 Ahora es con MacArthur,
vamos con MacArtur
para que exista la unión un poco más.
Otra de las canciones de guerra escritas por Don Pedro Flores lleva por título "El Jíbaro Recluta", cuya letra satiriza a un inocente campesino de apenas 21 años, deseoso de que lo llamen al servicio para vestir el uniforme militar y mostrar su alegado valor:


Acuérdate que ellos cogen,
 mas no los cogen toditos,
 así que a ti, mi amiguito,
te cogen o no te cogen.
Si eres de los que te cogen,
pásate atrás todo galante,
 que si no eres de los de adelante,
no es tan fácil que te hieran,
y después que no te hieran,
no tienes porque apurarte. . .
Y el jibarito le replica en tono arrogante:
¡Qué me importa a mí una herida
en mitad del corazón,
 mientras tenga el pantalón
de la cintura pa arriba. . .!
También escribió en la onda trágica la canción "El Soldado", que en la voz de Bobby Capó narra el penar de un recluta, que le promete a su amada regresar cuando acabe la guerra, pero el soldado cae por la rudeza del combate y clama en su agonía:
 Dame el retrato
 que aquí en el pecho llevo guardado,
 porque al dejarla le prometí.....
 . . (y muere el soldado) . . .
En esa misma voz, el autor de origen español recurre también al sentimiento materno en la canción Dolor de madre:
Cuando no suene el cañón,
cuando la paz llegue un día,
 cuando el grito de victoria
atraviese la alegría,
no habrá una madre enlutada
que muy sola y triste está,
llorando por aquel hijo
 que más volverá. . .
Daniel Santos empezó a ganarse fama de "inquieto". No resistió la disciplina del ejército y desertó para volver a Nueva York, donde pasa 13 días divirtiéndose, bebiendo y de farra con mujeres, hasta el día 14 que se entrega a la policía militar y fue puesto en prisión en un campo de concentración para ser enviado después a la isla Mahui en Hawai y al frente de Japón (donde se comenta que en Osaka se fue a vivir durante 6 meses con una prostituta china a quien mantenía con comida y enseres que se robaba de su regimiento). En el servicio militar, no obstante, su renombre como cantante pudo permitirle un destino como animador musical, formando con su compatriota Juanito Jiménez "Los Cumbancheros". En esta fotografía se le puede ver en una de estas funciones cantando con una orquesta acompañado de Weltty Pineda


En sus estancia en Hawai, Daniel Santos compuso varios boleros, entre ellos el bolero "Regreso", que grabó junto a Pedro Laza, como antítesis a la "Despedida" de Don Pedro Flores que tán famoso le hizo:

Vengo aquí a saludar a los muchachos,
 que al fin he regresado de la guerra.
 Vengo a cantar de nuevo aquí en mi tierra,
que no creí jamás ver. . .


Como hemos analizado, la sensibilidad de los borinqueños hacia la crueldad de la guerra no pasó pues desapercibida para los cantantes y compositores puertorriqueños, que se hacían eco de las injusticias de esa cruel guerra: A los que regresaron traumatizados por los horrores de la guerra, humillados en su trato discriminatorio por ser boricuas, despojados de los colores que le daban su honor, y tildados de cobardes por el alto mando militar, Bobby Capó les compuso y cantó con la Orquesta de Moncho Usera la marcha "No son Cobardes", que le hace justicia musical a los muchachos del célebre Regimiento del 65 de Infantería, exaltados por el General MacArthur en la Segunda Guerra Mundial y luego condenados por los tribunales militares en la Guerra de Corea: La Patria se quebranta ante la pena y la injusticia, que comete un prejuiciado tribunal.
 Hoy dicen (las madres)
 que prefieren verlos muertos,
 a manchados en su honor
 en una cárcel militar. . .




En el ejército, la amistad de Daniel Santos con Bobby Capó se fortaleció (en la imagen superior puede verse a Daniel santos vestido de militar Daniel santos en el ejército con Augusto Coen, Moncho Usera, Bobby Capo y el productor y representante M.A. Clemente). Vistas estas anteriores composiciones de Capó, no es extraño que en esa época comience Daniel Santos a cobrar conciencia nacionalista y se identifique con el pensamiento del Maestro Don Pedro Albizu Campos. Después de la guerra, se hizo partidario del Partido Nacionalista de Puerto Rico, anhelando que su Puerto Rico se independizara de los norteamericanos. Incluso grabó junto a Pedro Ortiz Dávila "Davilita" un disco de corte nacionalista con temas como "Patriotas", que daba nombre al disco que incluía este "Yankees go home" cantado junto a Davidita.

Más tarde, recordando las atrocidades de la guerra, grabó varios discos con canciones de protesta contra ese mismo ejército que utiliza las playas de su patria para ejercicios militares, inspirado en el libro del Poeta Nacional de Puerto Rico, Don Juan Antonio Corretjer "La lucha por la independencia de Puerto Rico". Este tipo de actitudes le acarrearía problemas con el FBI y el Departamento de Estado de Estados Unidos cada vez que viajaba. Lejos de desistir ante las presiones gubernamentales, Daniel Santos compuso incluso un tema, titulado ¡ Despierta, dominicano! que tenia esta letra:
¡Despierta dominicano!;
¡despierta, que amanecío!.
Dale la mano a tu hermano
para que reine la unión;
para que respeten tu bandera,
para que respeten tu Nación.
Soy un pobre diablo sin bandera;
soy un pobre diablo sin nación;
uno que al cantar, llorando espera,
llegue hasta mi Patria la Liberación.
Y tú, que todo lo tienes:
Himno, Bandera y Honor,
debes de cuidar la Santa Tierra
que te ha regalado Dios.
Opacado como compositor ya no sólo por el vetro gubernmental, sino por su magistral estilo interpretativo, pocos conocen que muchas canciones popularizadas por Daniel Santos eran de su propia inspiración, en los que lógicamente no faltan temas de la guerra. Entre las más conocidas en este género figuran el bolero "Triste Carta". El periodista Marcos T. Barros ilustraba este comentario de Daniel Santos para el periódico "La libertad":
“Comencé los entrenamientos en los estados del sur y en 1943 salimos para Hawaii a fin de continuar con la preparación y combatir contra el Japón. Estuve en las islas Maui, Saipan e Igoyina. En la última de las islas nombradas, a sabiendas de que muchos militares y soldados escribían a sus familiares, se me ocurrió componer un bolero al que le di el título de "Triste carta", cuya letra dice:
Triste carta recibió  la madre de un militar
 cuando aparte se encontraba sin poderlo remediar
 en ella decía así: querida madre quisiera a tu lado estar juntito
 y sentir de ti un besito antes de que yo me muera.
 Madre, la vida no importaría si supiera que siempre te he de tener
 para si yo novuelvo quedaría quien en mi tumba una flor ha de poner
 quien en mi tumba una flor ha de poner”.


Y metido a soldado, navegando por las turbulentas aguas del Pacifico hacia el imperio del sol naciente, se inspiró Daniel para grabar años más tarde con la Orquesta de Moncho Usera el bolero Mensaje. Así cumplía su promesa de comunicarle a la novia de su compinche Juanito, que ella era la reina de su idolatría, y aunque lejos él moría ni un momento la olvidó.  Este tipo de temas fue una seña de indentidad del inquieto Daniel Santos no sólo en este periodo, sino en etapas posteriores de su vida, como la época de oro que vivió años después junto a la Sonora Matancera:
En realidad el tema que les ofrecemos sobre estas líneas fue compuesto por Daniel Santos en 1949, y la inspiración surgió mientras Daniel iba en un autobús, oyendose quejar a un cubano contra Fulgencia Batista. En seguida, relacionó aquella queja con la situación que había vivido en Puerto Rico, así que compuso el tema, no sin rectificar la inicial letra de "cubano" por la palabra "Hermano".
Daniel Santos, fiel a su carácter libre donde la disciplina era antagónica, compuso la guaracha "El Corneta", donde satiriza una disciplina muy rígida para su alma de bohemio, que les ofrecemos de su voz, pero con imágenes más actuales, utilizando la grabación que hiciera años después con la famosa agrupación cubana "la sonora Matancera":

Si te cojo esa corneta
me la rompo de verdad,
 es tanta la cantaleta
que no pue’o ni descanzar.
Corneta pa trabajar,
corneta para comer,
 corneta pa levantar,
corneta pa no se qué.
Corneta pa saludar,
 corneta pa qué se yo qué,
 corneta para marchar
a que no toca un bembé.

. . Luego el coro le advierte:
Te metistes a soldado
y ahora tienes que aprender. . .


En 1945, al finalizar su servicio militar, Daniel santos regresa a Nueva York, con la sorpresa de descubrir que en un periódico neoyorkino había resultado elegido popularmente como el mejor cantante de la época. Esto quizá le animara a montar una obra musical de bolero y guaracha en Broadway que sin embargo resultó un fracaso, lo que le obligó a volver casi a sus inicios como cantante en locales modestos, llegando incluso a crear su propio grupo de mariachis con el que trabajaba en los restaurantes de Greenwich Village. En esa época se casa con su primera mujer: Lucy Montilla, con la que no tuvo hijos y mantuvo siempre una relación tormentosa debido a las constantes infidelidades del inquieto Daniel Santos.
En 1946 acepta una propuesta de cantar en la República Dominicana, conseguida gracias a su amigo Bobby Capó, quien le presentó al Guajiro Amado Trinidad y éste lo contrató para trabajar durante ocho días en el programa "Bodas de Plata Portagás" en la RHC Cadena Azul de Radio, donde se presentaban los mejores artistas de la época. Allí siempre iniciaba su programa con la canción "Anacobero" del pianista puertorriqueño Andrés Tallada. El locutor Luis Villarder siempre lo presentaba: "Con ustedes Daniel Santos y el tema 'Anacobero" (palabra que quiere decir “diablillo” en lengua ñáñigo, un dialecto de procedencia africana, hablado por los miembros de la sociedad Abakuá, la cual estaba formada sólo por hombres). Un día Daniel sorprendió a la audiencia en el estudio al vestirse con traje de chuchero, de los que usaba Tin Tan, y entró al estudio bailando. Con la sorpresa, cuando el locutor Luis Villardiel lo fue a anunciar se equivocó y dijo: "Con ustedes el Anacobero Daniel Santos". A partir de ese día se convirtió en "El Anacobero".
Ese mismo año de 1946 hubo un importante terremoto en la República Dominicana que prácticamente arruinó el país, debiendo reconstruir numerosos edificios, entre ellos el mismo de la emisora RHC, por lo que Daniel Santos decidó marchar a Cuba.
En Cuba, envuelta así misma en una crisis económica, le fue muy difícil encontrar trabajo. Compuso en esta época el tema "El columpio de la vida", con música del maestro Joaquín Mora, cuando se encontró sin trabajo en la Habana, vivendo en el barrio Mariano junto con su entonces esposa Eugenia Pérez y su hijo Daniel Santos Pérez. Lo curioso es que "El inquieto anacobero" confesase que se inspiró en una antigua novia que tuvo entonces, estando casado con doña Eugenia, y que le había abandonado también en ese momento de difícil. Aqui tienen una versión que grabó con la sonora Matancera años después:


Por fin encontró un puesto de trabajo en las playas de Santa Fe, como vocalista del grupo "Los jóvenes del Cayo" gracias a su compatriota Celio González, cantante de la misma agrupación. "Los Jóvenes del Cayo" era una sólida agrupación fundada en 1926, que tuvo como cantante a Miguelito Valdés, desde 1928 hasta 1931 en el que también dejó la agrupación su fundador Domingo Vargas, pero que en 1946 estaba de nuevo en perfecta forma, como pueden comprobar en en el bolero "Penar", on lvoz de Daniel Santos acompañado de esta fantástica agrupación cubana.
Ven mi amor, que aqui te espero
ven mi amor, para calmar
ven mi amor, que po ti muero
anda pronto y endulza este penar
pienso en ti, porque eres mi vida
solo tu alientas mi pasión
no tendré quien cure mi herida
me duele y me mata esta obsesión
Con "Los jóvenes del Cayo" permaneció Daniel Santos casi dos años, grabando muchísimas guarachas y boleros, hasta que de nuevo su espíritu inquieto le incitó a probar nuevos horizontes, si bien continuó ligado a esta agrupación otros tres años más, grabando incluso en 1951 guarchas de enorme calidad como la compuesta por Rafael Hernández, titulada "Humanidad". El "Conjunto Jovenes Del Cayo" bajo la dirección de Domingo Vargas, estaba compuesto por las voces de Daniel Santos, Celio Gonzalez  y Alfonsin Quintana, con las trompetas de Alfonso Salinas y Vinicio Gonzalez, el bajo de Roberto Valdez, los bongos de Guillermo Romero, la guitara de Orlando Ferran y la tumbadora de Israel Perez. También contaban con Periquet y René Urbino al piano. Con "Los jóvenes del cayo" actuó Daniel Santos en Radio Lavín.
En 1948, Daniel se decidió a cantar en solitario en la Cadena Radial Suaritos, donde ganaba mil dólares al mes y alternaba con la veracruzana Toña la Negra y otros artistas de fama internacional, como su amigo Bobby Capó y Myrta Silva (en la fotografía junto a Capó y Daniel Santos) que sería después compañera suya en la sonora matancera.

Luego de una corta temporada en la cadena Suaritos, fue contratado para cantar en Radio Progreso con su propia orquesta donde al principio cada músico ganaba diez centavos y durante los primeros seis meses Daniel tuvo que pagarles de su propio sueldo. Ya después consiguió que le pagaran 25 dólares a cada uno por grabar en los programas auspiciados por la Cerveza Hatuey.
La actividad frenética que tenía Daniel santos le llevó a romper varios matrimonios entonces. Casado en segundas nupcias con con Eugenia Pérez, mantenía innumerables relaciones extramatrimoniales que hicieron que su mujer le echara de casa, impidiéndole ver a su hijo danielito, lo que inspiró a Daniel Santos el bolero "Déjame ver a mi hijo". De igual modo, existe una anécdota de ese mismo año, en el que asistió a una fiesta con Sindo Garay, Servando Díaz, el trío Matamoros y Johnny Rodríguez, Ñico Saquito y Joaquín Mora. La voz apagada de Sindo Garay acompañándose con dificultad a la guitarra le inspiró el bolero "El que canta", que grabaría con la Sonora en 1949.


Cuantos honores, cuántos halagos
después que canto una canción
cuántas tristezas, cuántas amarguras
traeran los años
cuando no pueda cantar esta canción
cuando pienso que la voz dura tán poco
me vuelvo loco y me duele el corazón.


En ese año de 1948, estando en Radio Progreso, Bobby Capó le presentó a Manolo Fernández, que le propuso entrar como cantante de la Sonora Matancera, un binomio que habría de beneficiarlos mutuamente. Desde que Dámaso Pérez Prado introdujese el piano en la Sonora Matancera en 1935, sustituido este por Severino Ramos en su dirección musical en 1938 y el piano de Lino Frias en 1944 (que junto a Pedro Knight provenían de la orquesta de Arsenio Rodríguez), marcaron con Bienvenido Granda a la voz, ya con su primer tema "Ola Marina" del compositor Virgilio González, grabado en 1945, una de las épocas de oro de la música cubana, por la que fueron pasando Miguel d'Gonzalo, Alfredito Valdés y Bienvenido León, hasta que en ese mes de Octubre de 1948 ingresa Daniel Santos, ensayando un bolero: "Se vende una casita", composición de su querido Pedro Flores, que estrenaron en la academia de baile Marte y Belona de la capital.
Se vende una casita
Se vende una casita radicada
Al lado del hogar de mi mamá
Se vende y se da casi regalada
Con todos los encantos de un hogar.
Se vende una casita
Quién se piensa casar en estos días
Sería un magnífico hogar, si es para dos
Baratísima la doy, porque no es mía
Es de una ingrata que la abandonó.
Cuántas veces la visita un amigo
Ha traido el antifaz de la traición
Si ella puede hablar con él, como conmigo
Casi siempre sucede lo peor.
Se vende una casita
Quién se piensa casar en estos días...
Se vende una casita.
En 1949 la Sonora Matancera graba con la compañía Víctor uno de sus grandes éxitos: la guaracha "En el Tíbiri tábara", de Pablo Cairo, el siguiente éxito que tuvo la sonora tras el exitazo del bolero "Boda gris",  de Acebedo, que grabara con la sonora Bienvenido Granda el año anterior.


Con la sonora Matancera, Daniel Santos interpretó los grandes éxitos de Pablo Cairo, Jesús Guerra y otros destacados compositores de la época, como Dos Gardenias, de Isolina Carrillo;  Bello Mar y Noche de Ronda, de Agustín Lara. Por supuesto que no podían faltar éxitos de su admirado compatriota Pedro Flores, como "Obsesión"



En los años cincuenta pasaron a actuar para la cadena CMQ, la más importante de Cuba, de forma que se convirtieron en el grupo musical latino más famoso y escuchado de toda Hispanoamérica, con especial éxito en la República Dominicana, México, Colombia y Venezuela. Destaca el éxtio "Carolina Cao" grabado para la RCA Víctor en 1950.

Si bien con la Sonora Matancera ganó mucha fama y fortuna, Daniel Santos exhibió una vida desordenada envuelto en placeres, licor y prostitutas que le valieron el sobrenombre del “inquieto" que se añadió al de "anacobero” (significando "inquieto diablillo" en lengua ñáñigo). Ya acumulaba dos divorcios aunque siempre mantuvo una estrecha relación con su hijo Daniel, de su segundo matrimonio. En el aspecto político, su abierto apoyo al régimen comunista cubano le valió que le prohibieran la entrada a Venezuela durante el gobierno de Rómulo Betancourt porque lo acusaron de comunista, (aunque tambíen se comenta que fue porque lo acusaron de haber violado a la hija de la mujer con quien vivía en Caracas) Esta es una actuación de Daniel Santos cuando tenía 35 años, en 1951, con la actuación de la bailarina Tongolere.

Como puede imaginarse el lector de este blog de bolero, durante esos años de su estancia en Cuba, se sucedieron momentos difíciles y momentos estelares, en los que la tempestuosa personalidad de Daniel Santos hizo que le ocurrieran cosas que inspiraron muchas de sus 400 composiciones, entre ellas, el comentado "El columpio de la vida", "Patricia", "Amnistía", "El preso" (compuesto en La Habana después de salir de la cárcel habanera), "Bello mar" y "El que canta" en homenaje a Sindo Garay (el genial autor de Perla marina), algunas de cuyas inspiraciones ya hemos comentado y que guardan detrás curiosas anécdotas:
El bolero "Patricia", por ejemplo, surgió en la inspiración de Daniel Santos en 1948, por una estadounidense llamada Patricia Schimdt, que al defenderse de los maltratos de su marido estando en un yate en alta mar, el disparó matándole. La música la puso el argentino Joaquín Mora. El propio Daniel Santos le hizo llegar ala cárcel a la tal Patricia parte de las ganacias que obtuvo con este bolero. Cuando salió de la cárcel le compuso otro bolero titulado "Ya tu ves Patricia"

Su estilo en el escenario, no podía dejarlo fuera del cine. Participó en dos películas en la década del 40: “Ritmos del Caribe”, con Amalia Aguilar y La Sonora Matancera.“El Ángel Caído”, con Rosita Quintana y La Sonora Matancera a la que pertenece este divertido "chinito", donde aparece Daniel Santos integrando la orquesta.


En 1953 decidió trasladarse a Tampa (Florida, EEUU), (si bien volvió de nuevo a Cuba sobre todo para estar con su hijo Daniel), donde recibió una oferta de trabajo para cantar en Venezuela y de allí pasó a Barranquilla donde actuó el 31 de Marzo de 1953, llevado por Roberto Esper, director de Radio Libertad, actuando en el Teatro Colombia actuando con la Sonora del Caribe dirigida por César Pompeyo. En aquel viaje llevaba como compañera a la espectacular Xiomara Puig a quin se la consideraba la "María Félix" Cubana. Abandonó Venezuela a la caída de Pérez Giménez en 1956.
En 1957, durante una segunda estancia en Maracaibo, Venezuela, compuso un tema en honor a Fidel Castro, a quien admiraba: la canción "Sierra Maestra", con la cual Fidel Castro iniciaba la transmisión de Radio Rebelde desde la Sierra Maestra y que posteriormente se convirtió en himno del Movimiento 26 de Julio de la revolución castrista.
En 1958, sale a la luz el bolero "El preso", que Daniel Santos había compuesto en el año 1952 cuando estuvo ingresado en prisión. En una entevista, "el inquieto anacobero" cuenta así la anécdota:
"Asistí a una fiesta familiar que se verificaba en la Habana. Fui con mi esposa Eugenia Pérez. También asistieron varias parejas de matrimonios amigos. De pronto, por efecto de los tragos, se suscitó una discusión al ofenderme uno de los invitados. Yo reaccioné y al lanzarle un puñetazo al ofensor la esposa de éste se atravesó, con tan mala suerte que le di un fuerte golpe en el mentón. Como yo tenía puesta una sortija en un dedo de la mano derecha le causé una herida en la cara como de dos centímetros por la cual brotó muchísima sangre. Después del altercado incitaron a la señora y al esposo a que me denunciaran. Así lo hicieron por el delito de "desfiguración de rostro y cicatriz facial de carácterpermanente". En vista de que los abogados de La Habana me habían ganado mucho dinero, pues por cualquier motivo me denunciaban ante las autoridades, no solicité el servicio de ninguno, aun cuando se me brindaron muchos abogados amigos para defenderme. Dije: por esto no pago un solo centavo, sino con prisión. Fui recluido en la cárcel El Príncipe, de la Habana. Me echaron dos años de prisión. Como yo era un amigo personal del presidente de Cuba, doctor Carlos Prío Socarras, fui indultado".

La condena que me da la sociedad
Me acongojo, me avergüenzo y me da pena
Pero tengo que cumplirla en soledad.
Mi guitarra, huerfanita, ya no suena
Y aunque tarde, sé que es una realidad
Que el que juega tan cerquita a la candela
Si no vive con cautela, quemará.
Sólo pido a mis amigos de allá afuera
Que se cuiden del licor y su maldad
Que la única, la última y primera
Para siempre es la palabra libertad.
Preso estoy, ya estoy...
Libertad, libertad.

Volvió a Barranquilla, Colombia en Mayo de 1958, acompañado por su cuarta esposa, la cantante mejicana Alica Córdova, hopedados en el hotel Luxor. Llegaron procedentes de Cartagena, donde Daniel Santos había grabado un exelente disco acompañado por la orquesta de Pedro Laza titulado "Candela", del que extraemos esta cumbia titulada "Carolina".

En Colombia también se le recuerda por las grabaciones con Los Diplomáticos, La Sonora Marinera y La Sonora del Caribe. De hecho, Daniel antos estuvo viajando entre Cuba y Nueva York, haciendo actuaciones esporádicas en otros países como Venezuela y Colombia como hemos visto, pero manteniendo su lugar de estancia de referencia en Cuba, hasta 1961.
Medellín es una de las ciudades donde más acogida tuvo Daniel Santos y donde ha contado con gran número de admiradores. En una de sus visitas a esta ciudad, desoyendo los consejos de sus amigos, se fue de visita al barrio de Guayaquil en los años en que esa zona era cuna de bohemios, de malhechores, artistas y una serie de personajes de diversa índole. Penetró en un cafetín donde uno de los asistentes, al verlo dijo: "Miren, ahí está el jefe" y así quedó bautizado, en el viejo, querido legendario barrio de Guayaquil. Años después, el propio Daniel decía: “Ahí se jodió la pendejada, porque desde entonces dejé de ser el «Inquieto Anacobero» de Cuba para convertirme en «el Jefe» colombiano”.
Regresó a Cuba desde Venezuela preocupado - según algunas biografías como las de Josean Ramos- pues Daniel Santos escuchó decir que Fidel estaba militarizando a jóvenes para adiestrarlos en la milicia, llevándolos incluso a Rusia. Ante el rumor de que le reclutarían su hijo para enviarlo a Rusia, el pasional anacobero cambió y repudió todo el apoyo que antes había dado al régimen castrista y se marchó de Cuba definitivamente en 1956, haciendo escala en Venezuela para trabajar definitivamente en Nueva York.


En 1956 regresó de nuevo a Venezuela y un año después compuso un tema en contra del gobierno de Cuba que le ocasionó problemas por mucho tiempo. Quedó de este modo olvidado para el re´gimen cubano muchas composiciones de este "diablillo" inspiradas en Cuba, como sus boleros Patricia, El que canta, Ya tú ves Patricia, El preso, Me extraña, Elvira «la Manzanillera», Escríbeme, Me mataré, Déjame ver a mi hijo, El columpio de la vida, Bello mar ,Amnistía, ¿De qué te quejas mi hermano?, Regla, De castigo y Noche de luna.También las guarachas: Cero guayabera y El sablazo, entre muchas otras. En su soledad, Daniel Santos se sentiría asi:


Su biógrafo, Luis Rafael Sánchez, destaca, en el hito sentimiental y profesional de Daniel Santos, el bolero "Linda", del maestro Pedro Flores - quien le enseñó a cantar de ese particular modo "en picado"- del que dice:
"Siempre he creído que en ese tema hay una película. El otro día me encontré con un texto de una señora diciendo que ella era Linda y por qué dejó a Daniel Santos, un hombre abusador, un canalla.  Una actriz puertorriqueña radicada en Nueva York. Siempre he creído que Linda es dominicana porque al final de la canción habla de la virgen de Altagracia. Otros dicen que era una novia dominicana de don Pedro Flores, y por eso él habla de Oh Virgen de Altagracia que quizás algún día se acuerde mí."
Yo no he visto a linda
parece mentira
tantas esperanzas
que en su amor cifre
No le ha escrito a nadie
no dejo una huella
no se sabe de ella
desde que se fue
Sabrá Dios cuantos le estaran
pintando ahora pajaritos en el aire
yo no he podido
ni podré querer a nadie
con tan loco frenesi
Menos el domingo..
todas las tardes
salgo a ver al cartero
a ver si trajo algo para mi
¡oh virgen de Altagracia!
quizás un día se acuerde de mi.
"Linda" y "Despedida" fueron los dos grandes éxitos de Daniel Santos, de entre más de 300 temas grabados, muchos de ellos de su autoría. No obstante, a pesar de su éxito, Daniel Santos se dio a conocer por la vida desordenada que siempre vivió, entre licores, mujeres y reyertas callejeras que lo hicieron cumplir tiempo en distintas cárceles de Latinoamérica, entre ellas en Cuba, Ecuador y República Dominicana acusado a veces de posesión de marihuana (se dice que tenia receta medica para consumir este producto). El propio Daniel Santos lo decía a menudo:
"Hay que estar preso aunque sea un minuto,
para saber cuánto vale la libertad"
En Nicaragua lo pusieron preso porque se negó a cantar en un burdel donde iba a estar el Dictador Anastasio Somoza y la plana mayor del gobierno. En Republica Dominicana, lo encerraron por faltarle el respeto en un programa de radio, al hermano del dictador Chapita Trujillo. Le contó un chiste a Pedro Vargas en un estudio en donde estaba prohibido reírse. El único que podía reírse era el hermano del dictador que era el director de la radio. Los multaron con 50 dólares y no los quiso pagar. También estuvo preso por formar escándalos y por peleador callejero y en bares. En México, durante una presentación tuvo un altercado con un músico borracho y drogado (Posiblemente El Güero Gil). El músico estaba apoyado por el gobierno. Le ordenó a Daniel, que besara a la mujer que lo acompañaba. Cuando Daniel la besó, el borracho lo empujó y forcejearon. Después, el borracho lo persiguió por entre los camerinos con una pistola, e hizo varios disparos. Lo agarraron y lo sometieron. Se fue, y cuando Daniel estaba a punto de comenzar a cantar, el músico borracho regresó con un fusil y le hizo varios disparos a la fachada del teatro. La gente salió despavorida, destrozaron parte del teatro. Daniel se fue para su hotel, y aun faltándole una actuación, al otro día abandonó el país. Nunca más volvió a México. Aparentemente, el fuerte y poderoso sindicato de artistas mexicanos lo vetó por incumplimiento de contrato. Estas no fueron las únicas ocasiones en las que el alcohol y las mujeres pusieron en una situación límite al "Inqueito anacobero".
Por siempre se me ve
tomando en esta barra
tratando de olvidarla
por mucho que la amé
No importa si me ve
llorando esta desgracia
pero la amaba tanto
que aun no puedo comprender ...
La quise y no lo niego
nunca podré negarlo
la quise como quieren
los que saben querer
pero ella es indeferente
a mi amor tan sagrado
mi vida ha destrozado
maldigo a esa mujer
Además de distinguirse como cantante y compositor. No sólo fue solidario con los temas de profundo sentimiento humano, pues escuchando "En el juego de la vida", una de sus preferidas, se puede advertir con claridad el concepto que tiene de la existencia humana; del desequilibrio social. En "Virgen de medianoche" se nota un respeto por la mujer amada; un corazón amante conciente de que no ama a un objeto, sino a un ser humano merecedor de ese respeto.


Virgen de medianoche,
virgen eso eres tú;
para adorarte toda
rasga tu manto azul.
Señora del pecado,
luna de mi pasión,
mírame arrodillado
junto a tu corazón.
Incienso de besos te doy;
escucha mi rezo de amor.
Virgen de medianoche
cubre tu desnudez,
bajaré las estrellas,
para alumbrar tus pies.

Fue tanta su popularidad en Medellín, que tanto el como Orlando Contreras fueron proclamados "Los jefes" por los clientes de los bares del centro de esa ciudad. Estando en Colombia, le pidió al General Torrijos que le bautizara un hijo. Este aceptó y se trataban de compadres. Pero se descuidó, y un día al regresar a Colombia donde vivía con su esposa y su hijo, esta había bautizado al niño en ausencia y sin el consentimiento de Daniel. Fue, no obstante, una de las épocas gloriosas de Daniel Santos, al que si en la primer época cubana se le conocía como el "Inquieto Anacobero", desde ahora se le concería como "El jefe".
En 1971, en la ciudad de Cali, Colombia conoció en la Caseta Matecaña a una adolescente que tenía 15 años, de nombre Luz Dary Padredín, y en 1972 a los 56 años se casó con la colombiana a quien llevaba 38 años. El matrimonio fue muy publicitado. Con ella tuvo dos hijos: Danilú y Daniel Alvizu. Durante sus ultimos años sigue presentándose en giras y conciertos en los Estados Unidos y Latinoamérica, donde llena los más prestigiosos salones para ver a su ídolo, la leyenda del bolero y la guaracha, y escuchar sus innumerables anécdotas y aventuras.




En 1977 en Venezuela, se hizo una película donde se relatan las experiencias que tuvo Daniel Santos, cuando vivió en un burdel en Catia. Fue protagonizada por Miguel Ángel Landa, Hilda Vera, Orlando Urdaneta y Aidé Balza. Se llamaba “El pez que fuma” del que les ofrezco un fragmento.
El secretario de prensa de Daniel Santos en la etapa final de su gloriosa carrera musical, da fe en una publicación de que una vez que Daniel santos arrodillaba su pierna derecha en el escenario y cantaba acongojado los últimos versos de la Despedida, se retiraba entre sollozos a la soledad del camerino, y ya nunca más regresaba al escenario, por más que el público le pidiera con sus enardecidos aplausos una última canción. «Esa es la despedida y no puedo cantar otra, porque ya me despedí como el soldado que marcha y no regresa», comenta el secretario de Daniel Santos que le decía ”el inquieto anacobero” cuando este acudía al su camerino para pedirle complaciera la petición del público.
En 1981 tuvo lugar un fantástico homejaje a su figura, con la ovación más estruendosa como saludo de bienvenida que se recuerda en el Carnergie Hall neoyorkino. La recibió Daniel Santos en la celebración de los sesenta y cinco años en el Carnegie Hall. Dicen que antes de subir al escenario pidió una botella de ron. En esa actuación, como en todas las que hizo en los últimos años, Daniel Santos se acostumbró a hablar mucho antes de cantar. Era su manera de comunicarse con el público antes de inicar temas como Esperanza inútil y prosiguió con Panamá le tombe. Cuando llegaba el turno de cantar Linda, zapateaba para tomar impulso y marcar el arranque para los músicos.
En sus últimos años, Daniel Santos sufrió varios derrames cerebrales que le afectaron su comportamiento en público (en una  ocasión, en el hotel Wellington, “El Jefe” se tomó unas copas de más en el bar y se cagó en el pasillo). De hecho, en 1991 hizo su último viaje a Colombia, llegando a Cali tán cansado que tuvo que hacer toda la primera representación sentado. En la segunda representación, cuando se abrió el telón, Daniel Santos no pudo hablar. Cada segundo que pasaba presagiaba lo peor y el público no sabía qué hacer. Había un silencio de muerte. A los tres minutos habló. Habló del desorden de su vida, que esto era el resultado de los excesos, y se refugió con Dios. Tomó fuerzas y volvió a zapatear para cantar Linda y la gente estalló en aplausos.
Nelson Pinedo no lo dejó un solo instante durante este viaje, acompañado por su última esposa puertorriqueña. Con Nelson Pinedo estuvo en el programa de José Pardo Llada, en Mirador, donde dijo lo siguiente:
"No soy millonario, fui pobre y soy pobre, hay algo más grande que el dinero que es la felicidad y ahora la busco todo el tiempo, quiero tener amistades, yo fui un tipo de la calle, un bohemio, hasta que conocí a esta señora. Sólo dejaré de cantar cuando me claven en la caja y me metan para abajo. Le tengo miedo a la muerte. Un hijo mío se suicidó y yo lo quería con el alma. He pasado días muy tristes, pero la vida es buena. Yo le pediría a Dios que me dé más vida."
Nada soy
porque al fin nada ya tengo
nadie sabrá
de mis íntimas penas
cuando estuve rico
era de abolengo
hoy en cambio
voy sufriendo mis penas
cuántas amarguras
siempre yo he sufrido
cuántos desengaños
en mi soledad
hoy que el destino
me trajo el olvido
comprendo qué triste
es la realidad.


En los últimos 10 años de su existencia, se casó 5 veces. Una de las mujeres era venezolana. Compaginaba así su vida disoluta e irresponsable en el aspecto personal con las actuaciones en giras y conciertos en los Estados Unidos y Latinoamérica, donde llenaba los más prestigiosos salones para ver a su ídolo, la leyenda del bolero y la guaracha, y escuchar sus innumerables anécdotas y aventuras. grabó esporádicamente, llegando a realizar grabaciones con la Fania All Stars).


En 1987 hace una presentación en Bellas Artes en San Juan de Puerto Rico. A los 73 años conserva suficiente voz y sobre todo seguridad y aplomo para captar un público de todas las edades. Aunque en sus últimas entrevistas se declara arrepentido de su vida desenfrenada, se le insinúa una sonrisa pícara en la cara al decirlo. Si Pedro Infante fue el símbolo del machismo "bueno", Daniel lo fue del machismo "malo" y quizás precisamente por eso fue el preferido del público femenino. Además la larga y agitada vida le dejó pocas huellas en su físico: la gordura de sus últimos años, sumada a su cabello blanco ondulado, le dan cierto aire patriarcal.
Un año antes de morir, dijo así al periodista mexicano Ernesto Márquez: "No tengo nada contra los americanos¡ pero es de mi patria coño, de la que se han apoderado! Puerto Rico es una colonia, y eso está jodido". Siempre estuvo en su pecho el sentimiento nacionalista, desde la época en que dejara ala formación de Pedro Flores para ingresara en el ejército. Como el mismo sentimiento patriótico, la veneración haci su maestro y compatritota Pedro Flores, fue una constante en su vida. Aqui le tienen cantando el bolero "Margie", de Pedro Flores



Yo quisiera saber que yo te he hecho
Yo quisiera saber porque razón huyes de mí
Dime porque porque no tienes derecho ni admito que tú me trates así
Si te ofendí di que te hecho dime porque o en que yo te ofendí
Si lo haces por traición o por despecho ven donde mí dime que has hecho
Que yo te doy si tienes la razón
Daniel Santos tuvo doce hijos en total y también se casó doce veces a lo largo de su vida, la última de sus esposas se llamaba Ana Rivera, con la que vivía en Ocala, Florida. Dicen que a las féminas les resultaba irresistible y caían abobadas en sus brazos. Contrario a Agustín Lara, quien era feo y desgarbado, Santos era apuesto y con garbo; sin embargo, dicen que también Agustín Lara era irresistible. Parece que sí, porque lograr el amor de María Félix, no era cosa fácil. Todo estaba en el encanto de la palabra y el carisma, que no tiene nada que ver con el aspecto físico. ESta es una de las últimas actuaciones de "El jefe" para la televisión Venezolana.






Su figura inspiró a varios escritores, entre ellos al colombiano Gabriel García Márquez, quien lo menciona en su obra "Relato de un náufrago" y en varios artículos y reportajes periodísticos. Su vida y época musical son el tema de la novela "Vengo a decirle adiós a los muchachos", del escritor puertorriqueño Josean Ramos; así como motivo del libro "La importancia de llamarse Daniel Santos", de Luis Rafael Sánchez, y "El Inquieto Anacobero", del Salvador Garmendia y “Confesiones de Daniel Santos a Héctor Mujica” de Héctor Mujica.
Junto a su esposa Ana Rivera, en su casa, sufrió un ataque cardiaco fulminante y murió el 27 de noviembre de 1992, víctima de un ataque cardíaco. Murió en la Florida, y se le trasladó directamente a Puerto Rico.  Hubo un largo velatorio en una de las mejores funerarias de San Juan.  Por allí desfilaron miles de personas.  Se le enterró en el cementerio histórico de la vieja ciudad, donde ya ni siquiera se venden ni se consiguen panteones.  El gobierno consiguió uno.  Mucho tiempo después aún había una bandera puertorriqueña en su tumba.
El lugar donde está sembrado Daniel Santos es el cementerio de Santa María Magdalena de Pazzis, llamado por los boricuas "el de los inmortales" porque alberga a glorias del país como Pedro Albizu Campos, Raúl Juliá, Lucy Boscana, José Celso Barbosa, Abelardo Díaz Alfaro, José Gautier Benítez,Pedro Flores, Tite Curet Alonso, Rafael Hernández, Alejandro Tapia, Rivera y Nilita Vientós Gastón... y Daniel Santos, entre otros, todos frente al mar, en el viejo San Juan. Su tumba fue abierta en 2001 para enterrar al también cantante Yayo el Indio.

1 comentario:

  1. Buenos días. Saludos desde Yumbo- Colombia. Gracias por la publicación de esta nota biográfica sobre "El Jefe", así conocemos a este gran artista boricua Daniel Santos. Felicitaciones por esta página musical; primera vez que la contacto, espero seguir atento a tan amplios recursos musicales que poseen.

    ResponderEliminar

Deja un comentario que nos ayude a mejorar este blog

Estadística de visitas diarias